Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas

viernes, febrero 13, 2015

Silencio

¿Te has preguntado
qué hago con el enorme vacío
que hay entre segundo y segundo
ahora que tu ausencia es mi única
                                      compañía?

No hay lágrimas.
      No hay sonrisas.
No hay sueños.
             No hay pesadillas.
No hay silencio.

Hay nadie.
No hay.

Y hay todo.
Todo y nada,
La medida exacta
de todo
lo que alguna vez
en sueños perversos
de opio, alcohol y sexo
logramos ser.




jueves, febrero 12, 2015

Desvanecer

"Me gusta estar con locos porque en realidad me llegan
                                              recontra al pincho los tipos demasiado sanos, los cuerdos
                                              esos que dicen para que vamos a hacer tal cosa si ya todo 

                                              está perdido
                                              que se vayan a la concha su madre esos huevones."

                                                                                                                           Daniel F.


Despierto, lloro, suspiro, me escondo
palpito, respiro, camino, me ahogo
escupo, tropiezo, me caigo, me corto
agonizo, me arrastro, me levanto, me odio
corro, me agito, me muero, me achoro.
Resucito, sonrío, silbo, respondo
me ahuevo, me estorbo, no como, me atonto,
no pienso, no siento, me envicio y un troncho...
Aspiro, me aloco, me traumo, me drogo,
me embriago, golpeo, sangro y es todo...
y vuelvo a la noche, respirando de a pocos
y me miro al espejo y converso de todo
y me amarro a mi cama evitando a mi loco,
y me duermo y no sueño, y despierto...
otra vez solo...






miércoles, febrero 11, 2015

Ahora

¿Qué encontraste en tu silencio
que se te hizo vicio?
Fue paz, ¿tal vez?
¿Alguna sonrisa, quizá?
¿De repente esperanza?
O, tal vez,
     quizás,
     de repente,
     posiblemente,
te encontraste tú.
                    Y yo
carcajeando de alegría
(porque luego de tantas horas mudas
es todo lo que me queda)
bendeciré tu descubrimiento
hasta que en mis huesos no quede
ni el más leve,
mínimo,
ínfimo,
suspiro de envidia.
            (O soledad)